Retrato de Ambroise Vollard,1910.
Fotografía de Ambroise Vollard,1910.
Esta pintura forma parte de su etapa como pintor dentro del cubismo. Desde el punto de vista del cubismo, esta pintura fue sólo un eslabón en una cadena de obras que condujeron a la desintegración cada vez mayor del volumen por medio de los valores y su disociación en planos geométricos cada vez más pequeños. Este cuadro forma parte del cubismo analítico (la descomposición en partes del todo), como si fuera un rompecabezas.
Los planos dibujados en forma angular, semitransparentes y con aspecto de humo, inclinados de un lado a otro, se unen como piezas de metal alrededor de un imán, fundiéndose en el retrato de Ambroise Vollard, el cual se reconoce de forma instántanea. Se observan los rasgos característicos del rostro: la pequeña nariz, la boca, la barba, los ojos. Los detalles de la vestimenta: botones, cuello de la chaqueta, pañuelo en el bolsillo del pecho y los aspectos del interior (la botella sobre una mesa). El cuadro está dentro de un marco constructivo de líneas verticales, horizontales y diagonales. Se percibe incluso un rostro somnoliento, melancólico y de profundo letargo.
"El retrato de Ambroise Vollard" es considerado una verdadera obra maestra del cubismo analítico y es una verdadera obra maestra del realismo psicológico y pertenece a uno de los grandes pintores del siglo XX y del arte universal: Pablo Picasso.

